Termine la carrera y surgió la oportunidad de entrar al colegio de Bachilleres del Estado de Yucatán en la población de Tixcacalcupul. Confieso que cuando me lo ofrecieron no lo dude ni dos minutos, un día antes de entrar a clase un 01 de septiembre de 2001 me llamaron en la noche para decirme que me presentará a trabajar, confieso que ese día no dormí, no sabía qué hacer al siguiente día, sabía que no era lo mismo estar en una oficina que frente a jóvenes haciéndome preguntas, imaginando cosas que pudieran pasar.
Y pues allí estoy desde hace nueve años ya. Los primeros 2 años de dar clase, fui muy estricta, además que dejaba mucha tarea, tenía yo muchos alumnos reprobados, y pensaba porqué se les hacia tan difícil aprender, Base de datos, Sistemas de información, Lógica computacional, aplicaciones gráficas, inclusive tuve alumnos que le tenían pavor a manejar una computadora. No tenía en cuenta que esos alumnos no habían visto absolutamente nada de esas materias y menos pensaba en su nivel de dominio del contenido. Tuve muchos errores como docente como dice la lectura docente por ensayo y por error, no contaba con experiencia docente, no estudie específicamente para serlo, veía que mis alumnos se esforzaban para estudiar, pero observe que solo estudiaban para pasar, porque ni les llamaba la atención mi materia, les daba yo 24 horas a la semana, les impartía 4 materias, a veces se fastidiaban de mis clases. Casi ni platicaba con ellos, yo solo daba mi clase y punto. De igual manera el contenido que se manejaba era muy extenso y difícil, no dudo de su capacidad de ellos, simplemente que parece que les pusieron en año lo que yo vi en 4 en la carrera y conste que para ellos era su bachillerato. Paso el tiempo y en reuniones de docentes hicimos propuestas para cambiar o adaptar los contenidos por que considerábamos que eran extensos y muy avanzados para ellos. Gracias a Dios luego de tanto luchar por ello se logro y se modifico ese programa.
Con el paso del tiempo esas 24 horas se dividieron en todos los semestres y ya tenía yo contacto con todos los alumnos de la escuela porque solo tenemos 3 grupos uno de cada grado, inclusive con los maestros.
Al paso de los años he tomado cursos que en su tiempo era el constructivismo, el aprendizaje significativo y ahora las competencias.
Actualmente si veo hacia atrás era una pésima maestra, ahora no soy perfecta ni la mejor, pero he mejorado mucho. Me llevo mejor con los alumnos, participo mucho con ellos fuera o dentro de la escuela, mi forma de dar clase a mejorado bastante ahora comprendo que cada grupo es diferente y no puedo ser la misma maestra con las mismas palabras para todos los grupos, al planear ya no se me complica demasiado, como docente hay que evolucionar y no andar con nuestra libreta de la carrera para impartir clases. A partir de cierto tiempo cuando entro a mi aula, saludo primero a mis alumnos y les hago sentir que es momento de divertirse aprendiendo, claro no todos lo ven igual, pero a los que se les hace difícil, los trato asesorar más. Siempre nos ponemos metas en cada bimestre para alcanzar tanto ellos como yo, hacen bitácoras del día de clase, y si algún alumno está fallando vemos que otros lo ayuden, siempre trato de inculcarles que son un equipo, los alumnos aplicados me ayudan con los otros alumnos cuando son tantos en un aula y a veces no puedo atender a todos, y veo que todos quisieran ser atendidos. Como comentaba a mis compañeros del foro gracias a Dios no he tenido tanto problema con la disciplina, algunos compañeros me dicen que tengo muy fuerte la voz y mi carácter me ayudado mucho, pero igual me ha perjudicado porque algunos alumnos me catalogan de mala, porque regaño mucho y soy exigente.
Motivación tengo mucha y ganas de trabajar igual, pero no debo perder de vista que igual necesito crecer pedagógicamente, psicológicamente entre otras cosas.
Para mi cada día en el salón de clase ahora es nuevo y es una oportunidad de seguir adelante aun con todos los problemas del entorno, tanto de mis alumnos como del los docentes, administrativos y todos los que intervienen en la institución.
Es como todos hay sus altas y bajas pero pues creo no hay que permanecer en el error, hay que aprender de ellos y seguir adelante aunque a veces no es fácil, falta de material, contenidos que a veces no van de acuerdo, falta de apoyo a veces de nuestros directores en un aula, muchas veces te limitan como docente, no hagas esto pro que no puedes sacar a los alumnos de tu salón, o que tanto grito si deben estar estudiando, o cuando reprueban que porque reprueban y si no hay reprobados que por qué no hay, estos y otros problemas que se nos presentan como docentes. Hay que recalcar que esto no es fácil, como docentes también fallamos cuando entre compañeros de trabajo no trabajamos juntos, si le pedimos al alumno que lo haga, cuando pedimos puntualidad y nosotros somos lo contrario, como dije anteriormente igual tenemos un gran responsabilidad de ser el ejemplo.
Para mí los jóvenes no solo son alumnos que necesitan pasar por la escuela, si no que con problemas y sin ellos deben seguir adelante su preparación, siempre pienso en que el día de mañana esos jóvenes educarán a mis hijos y si yo no enseño nada bueno, que espero para mis hijos. Los jóvenes me han enseñado a crecer de igual manera como persona. Algunos padres de familia hasta me encomiendan a sus hijos, dicen maestra pégale si no hace caso o jálale su oreja así piensan en el pueblo, pero les digo a los papás que eso no es necesario, que ellos como padres nos ayuden igual a educarlos estando más al pendiente de ellos.
Ser docente para mi, pasó de ser un cumplido de trabajo a ser una responsabilidad muy bonita de convivencia y trabajos de aprendizaje con los alumnos. Paso mayor tiempo con ellos que con mi familia.
Ahora la reforma de las competencias nos ha abierto un panorama nuevo y diferente de dar clase, así como de organizar nuestros contenidos. Sobre todo la parte donde se evalúa conocimientos, habilidades y actitudes y valores. Antiguamente el examen escrito era la calificación única del alumno, ahora eso ha venido cambiando, pero hay que aplicarlos bien y no solo porque lo menciona una reforma y por cumplir con un requisito.
No hay que ser docente por las facilidades económicas o de vacaciones hay que analizar que estamos formando jóvenes y pues a prepararnos cada día mas y si aun asi estamos por ello y nos pagan, porque no hacerlo bien. Fátima la docente de antes a evolucionado y seguirá por su bien personal, pero igual por el profesional. Soy docente y estoy consciente de eso, es una experiencia que marca una diferencia en mi vida, y sí sigo en ella debo hacerla lo mejor que pueda.
Libre, y para mi sagrado, es el derecho de pensar… La educación es fundamental para la felicidad social; es el principio en el que descansan la libertad y el engrandecimiento de los pueblos.
Benito Juárez